lunes, 5 de marzo de 2012

Ya le vi la cara a mi sobrin@

El viernes 2 de marzo por primera vez le vi la cara a mi sobrin@. Aunque afirmar que se la vi es un decir, porque más bien parecía un fríjol con un poquito de perfil (por lo menos así lo veo yo). Y no me juzguen de loca, porque si le creen a la gente que dice haber visto la cara de Jesús en un pedazo de pan quemado, o en un tronco de algún árbol agonizante, ¿por qué no voy a poder decir que le vi el perfil con nariz y todo?


Este es mi sobri, yo insisto en que ya tiene carita!

Realmente es hermoso pensar en el milagro de la vida, disfrutar esas imágenes de un fríjol con un corazón que late a la velocidad del aleteo de un colibrí. También me deja tranquila el hecho de que es mi hermana la que sufre los mareos, el desgano y los antojos, no yo. Yo sólo disfruto, veo tras la barrera y me emociono. No lloro, ni que fuera mi mamá que es lágrima floja.

La noticia que todos esperábamos
Cuando me enteré de que mi hermana estaba ligeramente embarazada me alegré un poco, pero como no era nada confirmado no hice bulla. Luego de que vi el resultado del examen de sangre –que no entendí ni un poquito- me sonreí, porque no me alegro de las cosas que no entiendo, pero cuando mi tío el pediatra le confirmó que estaba embarazadísima me alegré muchísimo.

Primero miré a mi prima Andrea, luego a Fer, los tres sonreímos. Después nos acordamos de mi hermana y Jose, los miramos y estaban pálidos, sin sonrisa, sin saber qué decir, sin saber qué hacer. Es que a uno no le dicen cómo reaccionar en esos casos. Ya cuando despertaron del ensimismamiento empezaron a llamar a la familia, a los casi 50 integrantes de las tres familias. Luego a los amigos, a los amigos de los amigos, a los jefes, yo creo que hasta llamaron a la Policía a contarles que iban a tener un bebé.

Una nueva experiencia
Ser papás debe ser algo bonito, pero me dicen que ser tío es la maravilla convertida en bebé, pues según los tíos expertos uno cuida, se divierte, aprende, alcahuetea, pasea, se gasta plata por montones en chucherías, regalos y demás cosas para los sobrinos, pero que al llegar la noche los sobrinos son devueltos a sus progenitores y la tranquilidad vuelve a la casa de uno.

Vamos a ver cómo me va de tía, porque tengo cuatro sobrinos prestados, pero creo que no se compara con ver al hij@ de mi hermana, verle crecer la panza, luego tenerlo en mis brazos, verlo crecer, llorar, reír, gritar, enseñarle palabras pastusas, enseñarle a nadar, a jugar Wii, en fin, ser la parte lúdica de la familia, mientras los papás del bebé, los papás de Jose y mis papás le enseñen a ser buenas personas, a respetar a los mayores y todas esas cosas de valores y normas que nosotros también  aprendimos pero que muchas veces olvidamos.

¡Gracias Mary y Jose por este regalo que nos han dado, creo que todos lo esperábamos con ansias locas!

Pd: Se reciben consejos de cómo actúan los tíos!
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